El domingo finalizó el Europeo de Noruega de balonmano con la victoria de Dinamarca y España ocupó un decepcionante noveno puesto. El seleccionador nacional Juan Carlos Pastor analiza el presente y el futuro de la selección española en una entrevista concedida hoy a El Norte de Castilla.
Está dolido. Juan Carlos Pastor asume las críticas que le ha acarreado finalizar noveno con la selección española de balonmano en el recién terminado Europeo de Noruega. Pero lamenta las formas de algunas personas del mundo de balonmano que menosprecian su trabajo y que se ceban en lo mal que lo ha hecho 'ese chico de Valladolid'. De todas las maneras, el técnico del BM Valladolid reconoce que no va a cambiar sus planteamientos tácticos, los mismos que dieron a España su único título mundial y un subcampeonato continental. También está dispuesto a cumplir un contrato le une a la Federación hasta los próximos Juegos de Pekín si consigue clasificar al combinado nacional para la cita olímpica. Y es que, como él dice, «yo siempre cumplo con lo que firmo». Pastor, en estado puro.
Pregunta. ¿Considera un fracaso que la selección española haya terminado novena en el Europeo de Noruega?
Respuesta. El objetivo era alcanzar las semifinales, estar entre los cuatro mejores. Pero conseguir una medalla no es nada fácil. No hablaría de fracaso, sí de que no hemos tenido el éxito deseado. Podíamos haber estado más arriba. Sucede que meter un gol más supone estar ahí y no meterlo irte para casa. Fracaso es cuando no se ha trabajado bien o no ha habido la actitud adecuada, pero no ha sido el caso.
P. ¿Qué causas han llevado a esa falta de éxito en la máxima competición continental de selecciones nacionales?
R. La clave ha estado en el inicio del torneo. No supimos finalizar nuestras ocasiones y lo pagamos. Veníamos de una buena preparación y nos vimos sorprendido en el encuentro inaugural por el equipo magiar. Quizá pecamos de estar pensando ya en exceso en Alemania. Ante Francia, que para mí era la mejor selección, sabíamos que iba a ser a cara y cruz. Contra Suecia hicimos un buen encuentro a ratos. No hemos sido regulares y quizá se haya debido a la forma en que caímos ante Hungría. Hicimos un buen partido ante el equipo alemán, pero porque fuimos por delante durante el choque. Un campeonato de estas características no es fácil. Hay seis o siete selecciones que tienen opciones de entrar en la lucha por las medallas. Llevamos dos competiciones consecutivas sin lograr estar en el podio por unas u otras razones. Hemos realizado un mejor juego como equipo, pero al final un gol te mete o te deja fuera.
P. Las críticas se han centrado en la defensa, considerada por algunos demasiado blanda.
R. En este Europeo de Noruega, la defensa ha sido mucho mejor que la que realizamos en el Mundial de Alemania. En este país se critica todo. Desde luego, hay cosas que mejorar. El problema del balonmano español es, sin duda, el balonmano español. Te respetan más en el extranjero que aquí. Ganas el campeonato del mundo o finalizas segundo en el Europeo y te critican sin ningún pudor. Voy a seguir defendiendo a muerte mis ideas y mis planteamientos, ya que son los que me han llevado hasta aquí. Hay que tener un sistema de juego y suficientes respuestas para enfrentar a tal o cual rival. Para mí, el juego libre y la improvisación no tienen sitio en el balonmano. Esta vez no se ha conseguido estar con los mejores del torneo, pero tengo la conciencia tranquila porque se ha trabajado bien. En este deporte es imprescindible que exista un orden táctico.
P. ¿Por qué la selección tiene problemas en el centro de la defensa?
R. Porque no contamos en España con tantos especialistas que puedan jugar en ese puesto. Los que actúan en esas posiciones en los equipos de la Asobal tienen apellidos que acaban en -vic o -sen. No hay mucho donde elegir.
P. Se le ve dolido con las críticas que ha recibido...
R. Existe poco respeto por el trabajo de los profesionales en el mundo del balonmano español. Se critica todo y a todos. Lo más triste es que los ataques más furibundos parten desde el mismo gremio. Hay gente, caso de la selección islandesa, que copian cosas de nuestro estilo de juego. Y no son los únicos. Te repito que tenemos mejor prensa fuera de España que en nuestro propio país.
P. Asegura que veía al equipo con posibilidades si hubiésemos llegado a semifinales.
R. Desde luego, ya que los jugadores se encontraban frescos para jugar las semifinales.
P. Ha ganado Dinamarca.
R. Eso refuerza más mis convicciones. Ha ganado una selección que ha actuado como equipo. El combinado danés ha alcanzado el oro aplicando sus ideas. También es verdad que la actuación de Kasper Hvidt en la portería ha sido fundamental, ya que ha estado brillante toda la competición.
P. ¿Ha pensado en dejar el cargo de seleccionador o que la Federación pueda dar un golpe de timón de cara a los Juegos de Pekín?
R. Suelo cumplir mis contratos. Siempre estoy sujeto a todo lo que firmo. Tengo un acuerdo hasta los Juegos. Puede que no nos clasifiquemos en el Preolímpico y entonces mi contrato finalice antes de la cita china. Quiero cumplir con lo que tengo acordado con la Federación Española.
P. Menudo grupo le ha tocado en el Preolímpico. La selección española de balonmano se verá las caras con Francia, que será el equipo anfitrión, Túnez y Noruega.
R. Será muy complicado. Cuatro buenos equipos peleándose por dos plazas para la cita olímpica del próximo verano. Ya sabíamos que nos íbamos a tener que cruzar con Dinamarca o Francia. Opciones de clasificarnos las tenemos las cuatro selecciones. Habrá que ver con qué jugadores podemos contar para esa cita después de una competición saturada. A priori, Francia es la gran favorita. Juega en casa y tiene un equipazo. Túnez casi lo hará como local, ya que cuenta con un importante número de jugadores y compatriotas que viven en el país galo. Noruega es una buena selección, aunque quizá pierda algo de gas al no jugar, como lo ha hecho este Europeo, ante su gente. Seguro que no va a ser fácil para ninguno de los cuatro equipos clasificarse para los Juegos Olímpicos de Pekín.
P. Uno de los problemas en los que ha incidido la crítica en este pasado Europeo es que se ha echado mucho de menos al lesionado Rolando Uríos.
R. Bueno, no me quejo de la actuación que han tenido los pivotes que han ido a Noruega. Lo que pasa es que no se ha respetado a Rubén Garabaya y Julen Aguinagalde. Les han dado muchos golpes y no se los han pitado. Los han frenado muchas veces en falta y no se las han señalado. No me voy a quejar por la ausencia de un hombre tan importante en el juego de ataque como Rolando Uríos. Otros ya lo habrían hecho. Es lo que hay y debes aceptarlo como viene. Quizá se haya notado más en ataque la falta de Uríos, pero también es verdad que te han marcado menos goles a la hora de realizar el balance defensivo. Hemos sido una de las selecciones más realizadoras pese a todo lo que hemos fallado.
P. Uno de los problemas que se encuentra Pastor en la selección es la escasez de efectivos de calidad para cubrir la posición de lateral zurdo.
R. Hemos contado para este Europeo con dos jugadores que están jugando y asumiendo responsabilidad en sus equipos. Mariano Ortega lo está disputando todo con su club y ha estado a buen nivel en el Europeo. Veremos como llega al Preolímpico tras la saturación de competiciones. En el caso de Jon Beláustegui, está disfrutando de minutos. Cristian Malmagro está ahí, pero tiene el hándicap de que no defiende y de que además se lesiona con cierta facilidad.
P. El consejo de ministros ha decidido echarle una mano a Juan Carlos Pastor y ha concedido la nacionalidad española a dos fuera de serie como el guardameta Sterbik y el lateral Rutenka, ambos jugadores del BM Ciudad Real.
R. Son jugadores nacionales a todos los efectos, pero no son seleccionables en estos momentos. Existen unos plazos para poder jugar en la selección. Hay una serie de trámites que pueden demorarse años. Cuando estén en condiciones jugar con España será el momento de hablar de ellos.
P. Por cierto, la selección española también se jugará este año su clasificación para el próximo Mundial de Croacia frente al combinado heleno.
R. Grecia es un equipo inferior en potencial a España, pero habrá que ver cómo llegamos a esa eliminatoria, ya que viene a continuación de la disputa del Preolímpico.
miércoles, 30 de enero de 2008
Juan Carlos Pastor: "Es triste que los ataques más furibundos partan desde el gremio"
martes, 15 de enero de 2008
David Ferrer: "Llevo tres años y medio arriba; es injusto que se me descubra ahora"
Esta pasada madrugada ha empezado el Open de Australia para David Ferrer, número 5 del mundo, con victoria ante el galo Edouard Roger-Vasselin por 6-2 6-2 y 6-1. Pocas horas antes de este cómodo debut en Melbourne el alicantino concedía una entrevista a El País en la que hablaba de la temporada que acaba de comenzar.
Pregunta. ¿Qué tenista sería sin estar a tope físicamente?
Respuesta. No sería tenista.
P. ¿No tiene buenos golpes?
R. Sí, pero yo me apoyo mucho más en el físico. Golpeo bien la pelota porque llego bien de piernas. Me apoyo mucho en eso. Es muy importante para mí, algo que cuido. El físico me tiene que ayudar mucho.
P. Llega el primer grande y usted es el número cinco. ¿Qué le falta para dar un paso más?
R. Cuando era el 15 del mundo me decían: '¿Qué te falta para ser top 10?'. Cuando estaba en el top 10: '¿Qué te falta para llegar al Masters de Shanghai?' Y ahora, 'qué te falta...' Pues no lo sé. He cumplido con creces mis objetivos. Jamás pensé que podría ser número cinco, y lo he sido. Jamás pensé que podría tener un título ATP y tengo cinco. Jamás pensé que podría ir al Masters de Shanghai y he ido y he llegado a la final. ¿Qué más se me puede pedir?
P. ¿Es difícil adaptarse a la presión de los medios, las peticiones de los aficionados, los compromisos de las marcas?
R. Me cuesta porque ha ido todo muy deprisa. He tenido una semana de vacaciones, luego la pretemporada... ha sido todo muy ajetreado. Cuando empiece la rueda de torneos todo será mucho más tranquilo. La temporada es dura, sobre todo para tenistas como Rafa o como yo, que nos desgastamos mucho. A final de año llegas cascao y cuando acabas, mentalmente te cansas más que otra gente. Hay que convivir con ello.
P. Correr y pegar. ¿Se considera un jugador de un solo plan?
R. No lo veo así. Mi juego consiste en jugar a un ritmo, a una velocidad, pero cuando hay que paparrear, tirar para arriba, pegar y correr para aguantar la bola, también sé hacerlo. Puedo variar el juego. Y no es fácil. El que más varía es Federer, pero es el mejor de la historia.
P. ¿Qué aprendió de la final de Shanghai que perdió ante él?
R. A veces lo pienso, miro mentalmente el partido y... no estoy arrepentido, porque lo intenté todo, pero no me salieron las cosas por nervios, porque era mi primera final grande y quizás me faltó un poco saber estar en la pista. Eso, con Federer, lo pagas caro. Hay que saber encajar los errores, lo que no ha salido bien. Aprendí de la final. Hay que entrar más tranquilo.
P. Federer dijo que esperaba su reto para este año.
R. Esa guerra no va tanto conmigo. Es una guerra con Djokovic o Rafa, que están a un nivel más alto. Me agrada que lo diga. Quiere decir que me aprecia y respeta como jugador.
P. Con esos piropos, ¿se ha preparado para esta temporada sintiendo más responsabilidad?
R. No. ¿Más presión? Igual sí. Tengo más obligaciones, pero no lo pienso. Juego para mí.
P. Ahora empieza Australia ¿Se exige estar en la pelea por los Grand Slams?
R. El sueño es jugar bien en Roland Garros. Es tierra y ahí es donde mejor me desenvuelvo.
P. ¿Qué le parece la nueva pista de Australia?
R. Nos va peor. Es más rápida. Eso, para los tenistas españoles, la hace más difícil.
P. ¿Le parece injusto que se le descubra ahora?
R. Sí. Es así. La gente que no sigue tanto el tenis no sabe si llevo seis años como profesional o no. Es como si hubiera salido ahora, y llevo tres años y medio entre los 15 primeros.
P. Los que le quieren insisten en que se valore más.
R. Es complicado. Es una cosa de carácter. Intento hacerlo lo mejor posible, darlo todo y no pensar en si el rival es mejor o no. Mentalmente he cambiado. Cada año maduro más como persona. Siempre se puede aprender, aunque mentalmente no es fácil, porque va con el carácter. Me he adaptado mentalmente.
jueves, 11 de octubre de 2007
Juan Carlos Navarro: "No podía soñar un debut así"

¿Qué sintió en Málaga, en su primer partido con los Grizzlies? ¿Algo parecido a cuando debutó en el Barça?
¡Uf, hace ya mucho de eso! No, es una situación diferente. Ahora para la NBA soy un rookie (debutante), pero es muy distinto. Al principio sentí un poco de nerviosismo, de timidez; buscaba más a los compañeros que resolver por mí mismo. Pero en la segunda parte todo cambió: encadené varias canastas seguidas y estoy muy contento de cómo fue todo. Lástima que perdiéramos.
¿No pensó en algún momento: "Dónde me habré metido"?
No. Era mi primer partido y al principio no pensaba que fuera a salir así. No pensaba jugar 30 minutos. A todos los que me llamaban para desearme suerte les decía lo mismo: que iba a procurar hacerlo bien, pero no sé cómo va esto ni los minutos que voy a tener.
¿Sintió que si no lo arreglaban entre Gasol y usted aquello no lo arreglaba nadie?
No; el partido se puso así. Intentamos remontar una desventaja bastante grande y cuando me entraron dos seguidas me sentí cómodo y encontré mi juego de siempre. Si estoy en racha, no tengo miedo.
¿Había imaginado que el primer partido le saliera tan bien?
No podía soñar un debut así. Sólo pensaba en ayudar un poco al equipo y meter alguna canasta. Ha sido mucho mejor que eso. Ahora el entrenador y los compañeros ya han visto lo que puedo hacer. Era importante demostrárselo a ellos, pero sobre todo a mí; sentirme cómodo en la pista.
Ahora ya estará bien seguro.
No sé si se puede medir del todo, porque jugamos contra un equipo de la Liga ACB. Pero si no me hubiera sentido capaz de hacer eso, no habría dado el paso. Éste es mi juego; siempre he sido un jugador efectivo y allí voy a intentar hacer lo mismo.
¿Qué le dijo su entrenador?
Antes del partido me preguntó si estaba preparado y luego que había estado bien.¿Y Pau? Que había jugado bien y que esto era muy largo. Yo no entendía que en las últimas jugadas no me buscaran. Pensaba: llevo veinte puntos y las jugadas no son para mí. Yo no estoy acostumbrado a esto. Ya llegará, me dijo Pau.
El martes anotó cinco triples. No le afectó que la línea esté más lejos que en el baloncesto FIBA.
Es sólo un partido. Se nota más en las series de los entrenamientos, porque se te cansa más el brazo. Pero eso va a rachas.
¿Es tan diferente la NBA?
Yo encuentro diferencias a saco: un pabellón gigantesco, la organización, una gran cantidad de entrenadores para trabajar, la seguridad que nos rodea... Le decía a Pau: "Oye, que estamos en Málaga; hemos estado aquí mil veces".
¿Ha asumido que hasta ahora siempre ha ganado bastantes más partidos de los que ha perdido y que en Memphis seguramente no será así?
Vamos a intentar mejorar lo del año pasado (Memphis fue el peor equipo de la NBA, con 22 victorias y 60 derrotas) y ser de nuevo un equipo ganador y entrar en los playoffs.Sabemos que vamos a perder muchos partidos, pero esto es muy largo y hemos de saber encontrar las buenas sensaciones, creer en nosotros mismos.
¿Qué ha pesado más en su decisión de irse? ¿El deseo de probarse contra los mejores o el de dejar el Barcelona?
Ambas cosas van juntas. Es una balanza entre cómo estaba, cómo hemos acabado, todo... Quería hacer un cambio radical y el paso siguiente era irme a la NBA. Quería salir de allí. Yo soy un jugador muy alegre y a veces se había visto en la pista que no estaba así. He apostado por mí, porque puedo hacerlo bien en la NBA.
¿Se habría quedado si el Barça hubiera ganado más títulos estos últimos años?No era sólo cuestión de títulos.¿Qué pasará dentro de un año si no van las cosas como espera?
Es algo que no me planteo, porque si lo hiciera, seguro que no jugaría bien. Si me encuentro bien físicamente y tengo minutos, creo que lo puedo hacer bien. Ésa es mi mentalidad. No voy a pensar en Barcelona, sino en estar muchos años en la NBA.
¿Qué tal por Memphis, los pocos días que ha estado allí?
Muy bien, la verdad. Hemos encontrado una buena casa en una zona residencial, a seis o siete minutos del pabellón y con el colegio de las niñas muy cerca. Todo el mundo me lo pintaba tan feo, que de momento no lo veo tan mal. Es pequeñito, sólo tiene tres calles, pero para lo que voy a hacer yo me va estupendamente.
¿Y la adaptación? ¿Qué está siendo lo más difícil?
El idioma. Tengo que meterme ya en serio con eso. Puedo aprender con los compañeros, pero igual hay que buscar un profesor.
¿Le ha reconocido mucha gente?
Bueno... He firmado uno o dos autógrafos. Eso también me gusta.

